Embajada de Suiza en México

Ernesto S. Maurer

Ernesto S. Maurer

Ernesto S. Maurer, de padre suizo y madre mexicana, nace en Chihuahua y pocos años después su padre lo manda a Suiza, donde finaliza su trayectoria escolar en la carrera de leyes y economía en la Universidad de Ginebra y en el Instituto de Altos Estudios Internacionales. Llega a México en 1946 como escritor de distintos periódicos europeos y posteriormente inicia una serie de actividades empresariales hasta que parte rumbo a Venezuela como gerente de ventas, estancia que concluye después de dos años.

De regreso en México funda el Instituto Maurer®, escuela a distancia que cuenta hoy día con más de 18,000 alumnos en América y en Europa, un proyecto que en aquella época implicaría una lucha contra cielo y marea. Asimismo funda el Consejo Nacional de Enseñanza Abierta que obtiene el apoyo del gobierno para que se instale la enseñanza abierta. "El alumno del Instituto Maurer no es un receptor pasivo, sino un socio en la combinación de aprendizaje, patrón y alumno, es una relación muy dinámica entre las tres partes", comenta el Sr. Maurer.

La nostalgia de aquel paisaje suizo que había conocido de niño lo lleva al Valle de Amecameca, donde en 1960 encuentra un sustituto con agua, árboles y montañas frente a los majestuosos volcanes de Popocatépetl e Iztaccíhuatl en un gran predio deforestado y destruido a causa de la explotación agrícola. Gracias a la ingeniería genética desarrolla un pino híbrido, el pino vikingo, apto para el clima local y con el que crea el conocido Bosque de los Árboles de Navidad, el plantío más grande del mundo de árboles de navidad en el cual miles de familias viven la grata experiencia de cortar su propio árbol de navidad, sistema conocido como Córtelo Usted mismo. Colabora de manera estrecha con la Universidad de Chapingo y de manera conjunta han promovido un cambio radical en el aspecto jurídico que persigue sustituir la veda por plantaciones forestales. Ha donado 4,800,000 de árboles para reforestación, más de 1,500,000 de escolares han tenido una experiencia interactiva en el bosque y más de 60,000 profesores han sido instruidos acerca del manejo de bosques y del ecologismo antropocéntrico.

La Hacienda Panoaya, la morada de infancia de Sor Juana Inés de la Cruz y cuya imagen se aprecia en los billetes de 200 pesos, forma parte del conjunto de Don Ernesto Maurer. La restauró de un estado ruinoso y la transformó en un museo en honor a la ilustre mujer, en dos restaurantes, en un parque de diversiones y en un zoológico con más de 300 animales que se pueden acariciar.

Don Ernesto también se ha involucrado intensamente en la promoción de Los Colegios del Mundo Unido. Dicha organización se dedica a seleccionar rigurosamente a los estudiantes preparatorianos más talentosos que son invitados a cursar la preparatoria en uno de los 17 planteles de la organización donde conviven con otros jóvenes sobresalientes. El propósito que persigue la Organización del Mundo Unido es que el conocimiento mutuo de jóvenes dotados y mutuamente relacionados propicie un marcado impulso de unirse para el logro del mundo unido.

El resultado ha sido sumamente positivo y ha gozado del apoyo de diversos gobiernos e importantes personajes. Así E. Maurer pudo convivir en la República de África del Sur con el Presidente Nelson Mandela y con la Reina Noor de Jordania en el año 1995 en una junta de directiva de la organización de los United World Colleges.

Su perseverancia, compromiso y visión se han traducido en 245 distinciones, incluyendo el Premio Nacional de Ecología con Mención de Honor, la Medalla Benito Juárez de Fomento Forestal (ambos premios presidenciales) y la Presea otorgada por el Gobierno del Edo. de México entre otros. Formó parte del Consejo Directivo del Instituto de Investigaciones Sociales y Económicas. Ha impartido cursos en universidades y tecnológicos nacionales y extranjeros, ha sido consejero y presidente de múltiples empresas, cámaras, asociaciones profesionales, etc. y es el Decano del Club Rotario de la Ciudad de México.

El Señor Maurer ha dejado y dejará, sin duda alguna, una huella cabalmente cimentada por el ejemplo, el trabajo, la visión, la pedagogía y el enfoque colectivo. Uno de los ejemplos visibles es el árbol, pero el Bosque de los Árboles de Navidad es la evidencia de un cambio profundo, un cambio desde la raíz.

© Asociación Suiza de México, AC - Investigación y redacción: Ursula J. Stump Diestel


Bosque de los Árboles de Navidad  Foto Familia Maurer

Bosque de los Árboles de Navidad
Foto Familia Maurer