Embajada de Suiza en México

Manú Dornbierer

Manú Dornbierer
(*1932)

Manú Dornbierer me recibe en un espacio dominado por el mar Pacífico y estantes llenos de libros. Mi mirada sobrevuela el vasto mar y hace un recorrido observando objetos de distintos países hasta llegar a un mapamundi de los antiguos, delicadamente confeccionado en piedra con incrustaciones que estampan los países y que gira en su eje; me parece que será una plática contemplando el mundo.

Manú nació en el Distrito Federal en 1932. Su padre suizo, Enrique Dornbierer originario de Rorschach, se vio obligado a dejar Suiza a causa de la mala situación económica del país. Su hermano mayor emigró a Argentina y el menor al Congo Belga, desde donde enviaba esculturas del arte local, muy del gusto familiar. Su padre partió a los 19 años rumbo a Madrid y otro trabajo lo trasladó después a París. En México fue conocido por ser un gran industrial. Su madre, Mariana Moch, escritora e historiadora, fue la primera ciudadana mexicana de la familia de padres franceses emigrados.

La infancia y adolescencia de Manu estuvieron marcadas por las culturas suiza y francesa, una herencia y base cultural y educativa que le proporcionó los elementos de una visión global. Narra que de niña escuchaba a sus padres hablar de Europa y de la Segunda Guerra Mundial y le encantaba escuchar todos los noticieros. "Creo que desde entonces ya tenía cierta vocación periodística", relata. Estudió pintura con el pintor ruso Michael Baxte e hizo varias exposiciones, pero el interés por la escritura fue más grande.

Su primer trabajo fijo y remunerado se dio en la Legación de Suiza de Ciudad de México cuando está a cargo del Ministro Charles-Edouard de Bavier. Después, Manú se casó con el arquitecto español Eduardo Ugarte Arniches. M. Dornbierer tiene tres hijos y cinco nietos.

En 1973 el escritor Edmundo Valadés, quien publicaba sus artículos en su revista El Cuento, al ser nombrado director de la página editorial del diario Novedades, la invitó a colaborar. Desde ese momento no ha cesado de publicar artículos de crítica política aguda en toda la República Mexicana en periódicos como Novedades, Excelsior, El Financiero, Diario Monitor y los diarios de la OEM, Organización Editorial Mexicana. En muchas ciudades del país tiene presencia en los periódicos locales de mayor tiraje además de algunos periódicos del extranjero. "Así he podido conocer México a fondo", añade.

Si bien esta gran formadora de opinión ha tenido que superar fuertes reveses en su vida a causa de su tenacidad, de su estilo franco y de su intensa labor de sensibilización social, sus logros durante más de 40 años han sido cuantiosos: ha publicado ensayos y textos literarios, novelas, cuentos, periodismo de investigación y ha colaborado en la radio y televisión. Tiene en su haber 15 volúmenes de crónicas periodístico-políticas que relatan la historia de México desde 1973 a la fecha. Destacan también sus obras La Grieta, constantemente reeditada desde 1978, Sonrío, luego existoMatacandelaLos Indignos y Memorias de un delfín, entre otros. "He pasado miles de horas frente a una máquina de escribir, por fortuna hoy frente a una computadora, y soy muy feliz en Acapulco, pues lo que más me gusta en la vida es escribir y nadar en el mar?, nos comparte la escritora que sigue jugando tenis como en el Club Deportivo Suizo de su juventud.

De todos los roles que ha podido vivir - hija, hermana, esposa, madre, trabajadora, deportista - el que más le ha complacido es el de viajera. Ver y entender el mundo ha sido una de sus obsesiones desde muy joven. Con su nueva colección de libros Mapamundi, que fusiona la creación literaria y el periodismo, (Ensalada RusaVeneciaIraq entre dos GuerrasForever IndiaEl verdadero SurFascinante OrienteGrecia y EgiptoBenin+Senegal y Such is life in the tropics, este último a punto de ser presentado) pretende regalarle al lector las impresiones de sus viajes, abrirle la mente a otras ideas y compartir con él la belleza, el arte y la naturaleza, incluyendo a la par reseñas de la historia de México y de los propios países visitados.

Su espíritu libre y la pasión por plasmar sus pensamientos, convicciones, valores, experiencias y su profundo interés por el mundo se perciben con creces. "Jamás he escrito una cosa por comanda, absolutamente no. No puedo escribir una cosa en la que no creo; me puedo equivocar, pero mis lectores saben que soy leal a la verdad. A lo que creo que es la verdad. De eso están seguros?, afirma.

El mar es su gran compañero al escribir. Le basta con asomarse de su oficina para echarle un vistazo al gran Pacífico y continuar siendo extremadamente feliz.

© Asociación Suiza de México, AC - Investigación y redacción: Ursula J. Stump Diestel


Colección MAPAMUNDI próxima publicación Foto D. Ugarte Dornbierer

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Foto D. Ugarte Dornbierer